Planta herbácea perenne, de porte rastrero o almohadillado, con tallos y hojas densamente cubiertos de pelos blancos que le dan aspecto grisáceo.
Hojas opuestas, enteras, lineares o lanceoladas.
Flores blancas, con cinco pétalos profundamente bífidos, más largos que el cáliz, dispuestas en inflorescencias terminales. Cáliz con cinco sépalos verdes o grisáceos, también tomentosos.
Hábitat en zonas pedregosas, taludes y claros de matorral en terrenos calizos y soleados. Prefiere suelos secos y bien drenados.
Altitud desde 400 hasta unos 1.800 m.
Distribución originaria del sur de Europa y ampliamente naturalizada. En la provincia de Jaén se encuentra en enclaves serranos y pedregosos, donde forma pequeñas colonias sobre rocas calizas.
Se reconoce fácilmente por su color gris plateado y sus flores blancas de pétalos profundamente hendidos.
Es una especie ornamental muy cultivada, aunque también aparece espontáneamente en ambientes naturales.