Palacete del siglo XVIII que perteneció a un noble del lugar, al Barón de Gracia Real.
Después de la Guerra Civil fue preparado y amoldado para recoger niños huérfanos con problemas familiares por el Frente de Juventudes y la Falange. Empezó a recoger desde los años 1940 a los hijos de Andalucía que procedían de cientos de familias recurrieron al Auxilio Social.
Portada monumental de ladrillo. Sobre sus pináculos tiene cabezas con cascos emplumados.