Fue un centro clave en la historia de la madera en España.
Este aserradero funcionó entre 1942 y 1986 y fue el epicentro de la explotación forestal de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (RENFE).
La madera procesada en este aserradero se utilizó para construir barcos en el siglo XIX y traviesas en las vías de tren en el siglo XX.
La rehabilitación del aserradero como centro de interpretación de la cultura de la madera ha sido un esfuerzo significativo para preservar la memoria y el legado de los trabajadores forestales que lo habitaban.