En ella estuvo el Misal del Cardenal Merino de 1499, que por su valor lo recogió el Deán Mazas y lo llevó a la Catedral de Jaén.
También estuvo aquí el Breviario del Cardenal Merino de 1528 y que también el Deán Mazas, consciente del valor histórico que tenía este libro, ordenó que se llevase a la Catedral de Jaén en 1795, como consta justo en la primera página, con una inscripción que hizo el secretario del cabildo.