Es el único resto de la antigua ermita del siglo XIX.
De planta cuadrada y ángulos redondeados.
En la antigüedad se utilizaba como campanario de la ermita.
El nombre de la Torre proviene de principios de siglo XX, cuando se instaló un reloj que servía a todos los vecinos para estar informados de la situación horaria, para tener referencias en las jornadas de trabajo y actividades Eclesiásticas.
En la década de los noventa fue restaurada y su reloj ha estado funcionando hasta la entrada del siglo XXI.